Cataratas

El ojo es el órgano por el que vemos y percibimos las imágenes, que llegan a la retina atravesando dos estructuras, cornea y cristalino, transparentes. De la retina del ojo se envían los estímulos al cerebro, a través del nervio óptico, donde se procesan dando lugar a la visión.

La catarata es la opacificación del cristalino del ojo. Es un proceso que se produce por envejecimiento de las proteínas del cristalino y que aparece entre los 60 y 80 años de manera natural, aunque puede presentarse antes provocado por traumatismos, inflamaciones del ojo, condiciones laborales (p. Ej. trabajadores con hornos a altas temperaturas,…), medicamentos (cortisona,…).

Al aparecer la catarata el paciente puede notar disminución de la agudeza visual, visión borrosa, pérdida de intensidad de los colores, deslumbramientos, etc. y estas molestias pueden progresar más o menos rápidamente, según cada paciente.

Cataratas

Catarata congénita

Una vez diagnosticada la catarata el único tratamiento existente es la cirugía, es decir la extracción del cristalino opaco y su substitución por un cristalino artificial transparente (lente intraocular). Existen varios tipos de lentes intraoculares: Lentes monofocales, con ellas podemos corregir una miopía o hipermetropía pre-existente, pero se precisan gafas para la lectura o visión cercana. Lentes monofocales tóricas, con ellas podemos corregir un astigmatismo previo, asociado o no a miopía o hipermetropía, pero se precisan igualmente gafas para la lectura o visión cercana. Lentes multifocales o trifocales, compensan una miopía o hipermetropía pre-existente y permiten una buena visión cercana sin gafas. Lentes multifocales tóricas, con ellas corregimos un astigmatismo previo, asociado o no a hipermetropía, y permiten una buena visión de cerca.

Catarata congénita

Catarata madura

Actualmente la cirugía de la catarata es una cirugía altamente sofisticada que se realiza a través de microincisiones en el ojo que no precisan sutura, fracturando el cristalino cataratoso con ultrasonidos y aspirando los fragmentos, y con el implante de las lentes intraoculares plegadas a través de estas microincisiones, lo que permite una rápida recuperación visual. En condiciones normales, se pueden recuperar las actividades habituales en 2-3 días. La anestesia es con gotas (tópica), lo que permite al paciente no dejar de tomar ningún medicamento que necesite y tome habitualmente, por ejemplo Simtron u otros antiagregantes plaquetarios.

Catarata madura
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